¿cómo llego?

le dijeron «yo la espero,
frente a las 40 horas»
‘oña ruthy la cantora
al tiro le puso pero
¡yo no se! ¡me desespero!
con cien años de región
aunque de otra religión
difícil se te va a dar
si nunca oíste nombrar
de’sa peregrinación

Antes de tomar el bus
en placilla, valpo o viña,
si preguntas al voleo,
te responden hasta guiñas

váyase p’a limache
gritan las viejas
bájese por la plaza
donde hay calezas

donde hay calezas, pida
por dirección
donde la virgencita
llevo canción

p’a las cuarenta horas
va la cantora

revisorio

que saben de mayoría,
ni del canto a lo divino,
papas, corderos y vino
y el mate de cada día
me cuentan que’s cofradía,
que hay cosas que nunca supe,
van y te sirven un chupe
o un curanto bien arma’o
y a la hora del apia’o
un brujo viene y te’ngrupe

Valentín

Ya es catorce de febrero,
mi calceta va gritando,
«estoy sola, ni se cuando,
se perdió mi compañero»
bruja, cántale su agüero:
llegará tal vez el día,
que haga par, como querría.
entre tanto, quede en calma,
llevará paz a su alma,
disfrutar la soltería.

pareidolia

Ya he dejado de ser yo,
de a poquito, con silencio,
tus anhelos reverencio
y algo eterno se burló.
Fui la pluma que voló.
Somos una maravilla.
Cada mundo, por sí brilla,
ya llegar fue gran regalo,
lo divino calzó el halo,
sobre pies de mantequilla.

Saludos

La paya y el verso hecho,
son parte de la cuestión,
y un cultor de tradición,
canta, baila y pone el pecho
sea que «haiga» o no «haiga» techo,
planteando con hidalguía
su verso como sangría
que aliviana los pesares
va espantándose sus males
decimando cada día